Todos hemos escuchado alguna vez hablar sobre
esta patología, pero seguramente muchos no sepáis exactamente de que se
trata, como se diagnostica y cual es su tratamiento. Aquí, en
padelstar.com queremos comentaros de forma breve algunas consideraciones
sobre el síndrome del túnel carpiano.
Causas comunes:
El
síndrome del túnel carpiano es el resultado de
microtraumas mantenidos durante un período de tiempo prolongado en el
tiempo. Algunos deportistas que mantienen la tensión en la muñeca o en
los flexores de los dedos, pueden ser proclives a este tipo de lesión.
También el
síndrome del túnel carpiano puede ocurrir
después de haber sufrido un esguince, debido a la inflamación local que
se produce pudiendo incrementar la compresión de la zona.
Diagnóstico:
La lesión ocurre cuando el nervio mediano se
comprime en la cara palmar de la muñeca. Este nervio es uno de los dos
principales que aportan la función a la mano y la sensibilidad al pulgar
y primeros dedos. Se encuentra situado en un espacio estrecho y
cualquier patología inflamatoria puede comprimirlo. En las fases
iniciales del síndrome se producen en la mano molestias, entumecimiento y
dolor, por lo general en el pulgar, el índice y el dedo medio. Ciertas
posiciones y actividades incrementan las molestias tales como agarrar un
objeto (ejemplo la pala de pádel) con fuerza, y flexionar o extender la
muñeca (sobre la cara palmar), suele producirse una sensación de choque
eléctrico que se irradia a la punta de los dedos; esto puede ser un
signo del síndrome carpiano.
El entumecimiento se produce con frecuencia por la noche, cuando la
muñeca se flexiona y se coloca en posición forzada durante mucho tiempo
durante el sueño. En los estadíos más avanzados del síndrome, al
deportista se le pueden caer objetos de la mano, experimentando una
disminución de la fuerza del pulgar, sintiendo un dolor mayor.
Tratamiento:
En las fases iniciales del
síndrome del túnel carpiano
se debe utilizar una férula de descarga, para prevenir el movimiento
excesivo de la muñeca y minimizar los rangos de flexión y extensión.
Debido a la sensibilidad de los nervios de esta zona no se debe aplicar
hielo. Las férulas nocturnas son efectivas para disminuir los rangos de
movilidad. Una vez eliminada la inflamación alrededor del nervio, el
dolor tiende a desaparecer.
Si la inmovilización no erradica los síntomas, la muñeca debe
evaluarse por un médico. Una infiltración de esteroides
antiinflamatorios puede prescribirse para reducir gradualmente los
síntomas a lo lardo de los días (pocos). Algunos deportistas obtienen
beneficio tomando Vitamina B6 (alrededor de 50-100 mg/dia durante un
mes), la cual actúa como diurético y ayuda a reducir la inflamación del
túnel. El reposo y la inmovilización favorecen lógicamente la
recuperación.
Si la patología está muy avanzada, o si la infiltración no ayuda,
puede requerirse cirugía para generar un mayor espacio al nervio en su
emplazamiento. Tras la intervención, la mano debe ser inmovilizada y
protegida mientras cicatriza la incisión en un par de semanas. Poco a
poco se permitirá la movilidad gradual.
Rehabilitación:
La rehabilitación se centra en
recuperar el grado de movilidad y la fuerza en el agarre. Los ejercicios
del pulgar han de incorporarse cuando la patologia vaya haciéndose más
liviana. Hay que detener la práctica deportiva (el deporte del sujeto en
concreto). Si los síntomas continúan al reincorporarse a la
competición, el nervio mediano puede lesionarse origiando una falta de
fuerza permanente y atrofia de los músculos afectados.
Una vez desaparecidos los síntomas, los vendajes envolventes de
muñeca no son recomendables (sí estabilizan, pero generan una presión
excesiva en el túnel), por tanto es más recomendable utilizar muñequera
de sujeción.
Fuente: Padel Star